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lunes, 13 de junio de 2011

La Raya, una historia perseguida y ocultada desde sus inicios

Que la Región Rayana nace con la creación islámica del Reino de Badajoz y la posterior conquista de la Taifa por un rey cristiano, que adapta la región incorporada a la estructura de poder del reino, diferenciandola de sus vecinas, es algo que ya hemos recogido en estas páginas. No es nada nuevo ni único en nuestra nación, es el mismo procedimiento utilizado en otras regiones españolas como Valencia, Murcia, Toledo hoy Castilla La Mancha, antes Castilla La Nueva...

Evidentemente esta visión totalmente neutra de la historia, no es compartida por los poderes extremeños, que con los medios a su alcance intentan ridiculizar esta página ya sea con insultos, ya sea con otros procedimientos.

Por desgracia no es la primera vez que sacar a la luz la historia de La Raya y de sus origenes como región distinta y diferenciada de la extremeña, conlleva una serie de descalificativos, insultos y campañas que buscan el desprestigio y ocultamiento de los hechos que modestamente aquí recogemos.

Así tenemos como Matias Ramón Martinez Martínez fue el pionero en sufrir sobre sus espaldas todos los exabruptos provenientes de los "extremeñistas" que desde la sinrazón intentaron manchar su vida y obra, ¿Quién es este hombre? Matías Ramón nace en 1.855 en Barcarrota y va a ser el primer hombre en recoger la historia de nuestra región, concretamente sus orígenes y nacimiento como Reino de Badajoz, así en 1.904 Matías Ramón publicó Historia del Reino de Badajoz durante la dominación mahometana.

Esta obra fue objeto de agria polémica pues el bueno de Matías Ramón tuvo la osadía de asegurar que Extremadura en la época arabe no existía, lo que le valió el calificativo de antiextremeñista. Para Matías Ramón, Extremadura definía sus fronteras después de la conquista cristiana.

Es de entender el malestar de los extremeñistas, pues aunque la afirmación del bueno de Matías Ramón se apoyaba en estudios históricos y no implicaba, abiertamente, una negativa a la extremeñidad de la ciudad de Badajoz, de forma encubierta venía a declarar que el Reino de Badajoz era una región diferenciada en época árabe respecto a la Extremadura naciente y que, posteriormente, tras su conquista cristiana y a poco que se escarbase, se demostraba que siguió siéndolo.

Desde aqui no podemos menos que aplaudir la valentía de un rayano pionero en sacar a la luz la verdadera historia de su región y ciudad de adopción, recogiendo el téstigo de un hombre comprometido con la verdad por encima de todo.

martes, 17 de mayo de 2011

La Raya, una región geográfica

Las regiones de un pais suelen crearse políticamente, pero esta política en la mayoría de los casos responde a una geografía peculiar, que ayuda a diferenciarla del resto de regiones de un pais, creando un espacio político diferenciado apoyado en un espacio geográfico propio.

¿Es la Raya una región geográfica diferenciada? ¿Es Extremadura una región geográfica propia? Para ello utilizaremos un mapa físico de España.



Si observamos el mapa vemos como las regiones de España responden a cierta lógica geográfica, el macizo galaicoleones separa a galicia de la submeseta norte, La cordillera cantábrica a Asturias y Cantabria de la misma submeseta. El sistema Ibérico a La Rioja de Castilla y Leon, el sistema central a las antiguas Castilla La Vieja y Castilla La nueva, las cordilleras penibética y subbética a Murcia de su antigua provincia de Albacete y la Andalucia Occidental de la oriental, o también llamada reino de Granada...

Es decir que las regiones de España además de su historia se han configurado en torno a la geografía, todavía más en los casos de los antiguos reinos y provincias de la Corona de Castilla. Pues mientras los de la antigua corona aragonesa se diferenciaban políticamente los castellanos no, siendo con el transcurrir de los siglos sólo la geografía lo que diferenciará a unas de otras

¿Observamos dicha diferenciación en Extremadura? La respuesta es no, nada la diferencia geográficamente de Castilla La Mancha al este. Hay un espacio entre el sistema central y sierra Morena, cierto. ¿Pero ese espacio está articulado o hay diferenciación clara dentro de él? La respuesta la observamos en las cuencas hidrográficas.

Normalmente una región que exista como tal más allá de los sueños de un político se articula en torno a un rio, no suele haber dos grandes rios articulando un espacio regional pues eso significaría que dicha región es demasiado grande y realmente no responde a una única realidad geográfica regional.

Así tenemos regiones articuladas en torno a un rio en La Rioja o Aragón con el Ebro, Andalucia occidental con el Guadalquivir, Castilla y Leon con el Duero... ¿Está articulada Extremadura en torno a un rio?

La respuesta de nuevo es no, en Extremadura pasan dos de los grandes rios de la península, El Tajo y el Guadiana, es más incluso las estribaciones de los Montes de Toledo dividen ambas cuencas, por tanto podemos decir que estamos ante dos realidades geográficas distintas, no es de extrañar que la división provincial, artificial como ya hemos visto aqui, no dejase de tener cierta lógica y apoyo en la ciudadanía pues al menos se basaba en un componente geográfico a falta de los históricos o culturales.

La actual Extremadura no existe como región geográfica. Cierto es, pero si que se puede articular una región de otra manera, esto es, por su red viaria.




Una antigua región española, el reino de Leon, insertada en la actualidad en Castilla y Leon, aún formando parte de la submeseta Norte y por tanto de un mismo espacio geográfico común al de la mayoría de provincias de Castilla la Vieja, histórica, culturalmente y también viariamente era otra realidad, así la antigua Via de la Plata articulaba al viejo reino de León y sus provincias, Leon, Zamora y Salamanca como aún hace a día de hoy.

Extremadura que a diferencia del viejo reino de Leon no existe histórica ni culturalmente, viariamente al menos si puede tener cierta justificación, pues la A-66 cruza su espacio geográfico de norte a sur pasando por sus principales ciudades a excepción de Don Benito. Si Navalmoral de la Mata queda fuera de esta vía no es más porque se trata de una comarca castellana talaverana adosada a la provincia de Cáceres con la división provincial. Badajoz y la región rayana quedan fuera logicamente de dicha A-66.

Nuestra región va a articularse viariamente en torno a la N-432, la N-435 y la vieja N-523 hoy renombrada Ex-100. Una vez más no va a tener nada que ver con el resto de Extremadura, más que nada porque no es Extremadura, no por otra cosa.

Por tanto la raya geográficamente va a articular su espacio en torno a las Vegas bajas del Guadiana y las carreteras N-432, N-435 y N-523 que comunican la Capital y el camino a Lisboa con el norte y sur de la región, y los pequeños montes que crecen en los límites regionales más lejanos a las vegas bajas del Guadiana.

sábado, 14 de mayo de 2011

La Raya, historia de una identidad perdida y absorbida por la foranea extremeña IV

En la última entrada veiamos como nuestra región entraba en el Siglo XIX con su identidad herida de muerte tras no consumarse el traslado de la audiencia a Badajoz quedando la región bajo la jurisdicción Extremeña. No mejorarían demasiado las cosas cuando los nuevos intentos de división del Estado iniciaban su andadura.

Así el proyecto de prefecturas de Jose I pretendía instalar en España la división administrativa estilo francesa, esta división meramente funcional no se ajustaba a la de los antiguos reinos o provincias de España, entes muchos de ellos disfuncionales a la hora de administrar el territorio. El justificante para las nuevas divisones solían ser accidentes geográficos, de esta manera y teniendo en cuenta que la intendencia de Badajoz/Extremadura se veía atravesada por dos grandes rios la excusa para dividirla en dos estaba servida.

Los franceses pretendían crear las prefecturas de Tajo y Guadiana, Badajoz perdía su papel capitalino predominante desde su fundación, aunque su particular carácter regional le permitía ser al menos una subprefectura de la de Guadiana.

El proyecto de Jose I nunca se llevó a cabo pero puso las bases de la posterior división administrativa, los posteriores intentos de división administrativa de España dividirían siempre la antigua intendencia de Badajoz en dos, mero capricho hidrológico sin tener en cuenta la historia regional de la Raya pacense o de las diversas extremaduras, algo que se puede comprobar al desestimarse la creación de una provincia de Plasencia, la auténtica y única provincia Extremeña posible nunca llegaría a existir.

Con la división de Javier de Burgos Badajoz sería capital de provincia, este hecho positivo no lo sería tanto porque sus límites se ampliaban más allá de los correspondientes a su región rayana, ya que no podía ser capital de su propia región, su dinamismo demográfico la convertiría en la capital de Extremadura en todos los intentos regionalizadores posteriores, los de Escosura en 1847 o Silvela en 1.891.

Con la llegada de las autonomías Badajoz será despojada de todos los organismos públicos de la autonomía extremeña y de semejante capitalidad, los políticos extremeños al contrario que los nacionales van a tener muy claro que Badajoz no es Extremadura y por tanto no va a ser su capital de una región artificial que había que crear sin ningún justificante histórico ni base ciudadana.

La historia de Badajoz va a ser apartada y olvidada, la realidad extremeña va a tener un pasado mítico que sin saber muy bien como pasa de la lusitania romana a la audiencia de cáceres, sufriendo una etapa negativa y culpable que acaba con una supuesta conciencia regional, las provincias, hecho del que se va a responsabilizar a Badajoz, para que posteriormente la nación extremeña resurja con la autonomía y su capital correspondiente de nueva creación.

Estos regionalistas o nacionalistas extremeños, que tanto defienden la supuesta identidad extremeña van a olvidar convenientemente hechos tan significativos para una supuesta identidad regional como la existencia del reino Taifa de Badajoz base de la reconquista, la existencia de la intendencia de Badajoz y de Extremadura con sede en Badajoz por un siglo o los intentos de regionalización posteriores con capital en Badajoz, al igual que para el Estado durante el siglo XX.

Quizás sólo sea porque saben, al igual que nosotros, que de conocerse esta realidad de forma masiva, la existencia de una Raya y de su capital, vasallos del régimen extremeñista, no sería posible.

viernes, 13 de mayo de 2011

La Raya, historia de una identidad perdida y absorbida por la foranea extremeña III

En el anterior capítulo pudimos leer como la imposibilidad de comprar un voto de forma individual en las cortes de castilla empujo a Badajoz a aliarse con las ciudades de la vecina región extremeña, acelerando así el proceso de confusión y pérdida de su identidad regional.

No obstante estas cortes tuvieron un alcance muy limitado en el tiempo, representativas de un tiempo que moría con los Borbones nacía la nación española moderna y con ellos una nueva forma de entender el estado.

Fruto de estos cambios nacen las intendencias, intentó borbónico de llevar a cabo una división al estilo de los departamentos franceses, si leeis cualquier libro de texto extremeñista, de los que adoctrinan a nuestros jovenes en las aulas en el nacionalismo extremeño autonómico, os dirá que la intendencia de Extremadura se crea en 1.720 teniendo su primera sede en Mérida, para enseguida desplazarse a Badajoz, esto no es cierto.

Si bien se crea la intendencia de Extremadura con sede en Mérida, esta desaparece inmediatamente y posteriormente se crea una nueva intendencia para la región rayana, su nombre intendencia de Badajoz con sede en la ciudad de Badajoz, Extremadura como otras regiones de España no tiene intendencia.
En este texto podemos leer como ya en 1.723 existe la intendencia de Badajoz, por lo cual podemos preguntarnos lo siguiente, si de verdad la capital de la intendencia de Extremadura fue trasladada a Badajoz esta hubiera mantenido su nombre anterior, es decir intendencia de Extremadura, en lugar de eso no mantiene su nombre y se renombra, una vez más las autoridades con este simple hecho ponían de manifiesto la existencia de dos realidades bien distintas. Las confusiones sobre la pertenencia de badajoz a una supuesta realidad extremeña eran continuas, en el siguiente libro se llega a recoger semejante hecho, hablandonos de nuevo de la intendencia de Badajoz, que no de Extremadura, formada por pueblos de varias provincias de España.

Con Fernando VI las intendencias van a volver a generalizarse por toda España y Badajoz va a ser sede de una de ellas, pero de nuevo la confusión se adueña de su identidad al ser nombrada sede de la intendencia de Extremadura, sede que no había sido con anterioridad pues como ya vemos lo fue de Badajoz, aún así y siendo capital de una supuesta intendencia extremeña va a conocerse en ocasiones con su viejo nombre de intendencia de Badajoz aún decadas más tarde.

El Siglo XVIII va a terminar con un duro golpe para la identidad rayana, y es que se constituye la Audiencia de Extremadura con sede en Cáceres, Badajoz había pedido en reiteradas ocasiones ser sede de audiencia sin éxito, pero una vez más la cruda realidad se hacía paso, así en 1.801 la audiencia de Cáceres recibía orden de ser trasladada y ubicada en Badajoz, este hecho venía a demostrar una vez más que el poder central se encontraba con un problema claro fruto de la falsa concepción de que Badajoz y su región eran Extremadura, por un lado pretendían crear sedes propias para la región Extremeña a lo largo de su geografía natural, por otro se encontraban con que Badajoz fuera de los límites regionales extremeños marcados por la via de la Plata desde los tiempos de la reconquista leonesa, era una ciudad con mayor entidad y desarrollo que sus vecinas, por lo cual se veían obligadas a hacerla sede de organismos extremeños si no querían duplicar los mismos, o bien optaban por desposeerle de cualquier sede pública limitando de esta manera su desarrollo siendo la principal ciudad en muchos kilometros a la redonda.

Solo la coincidencia del traslado de la audiencia con el inicio de la Guerra de las Naranjas va a impedir que se produzca dicho traslado hasta el día de hoy, muy posiblemente de haberse realizado Badajoz se habría convertido en una capital aún más pujante, sede de sus instituciones regionales rayanas y posteriormente las autoridades hubieran creado nuevas sedes regionales Extremeñas. Pero por desgracia no fue el caso.


martes, 10 de mayo de 2011

La Raya, historia de una identidad perdida y absorbida por la foranea extremeña II

Cuando los rayanos pierden su denominación de ciudadanos del reino de Badajoz, título que les diferenciaba de sus vecinos extremeños leoneses y castellanos, la pérdida de identidad regional daba sus primeros pasos, pero no definitivos.

Inmediatamente después de la reconquista de Badajoz por las tropas leonesas la ciudad y su territorio regional tuvieron que adaptarse a las estructura institucional existente en la posterior corona castellanoleonesa, a saber el realengo y las encomiendas militares. Esta estructura recogió el carácter regional de La Raya en una figura, la constitución del Realengo en su capital. Sólo cinco ciudades del actual espacio geográfico de las provincias de Cáceres y Badajoz pasaron a ser administradas y a depender directamente de la corona bajo la figura del realengo, cuatro de ellas en la de Cáceres, sólo una en Badajoz.

Esta división no es casualidad pues recoge fielmente la división en cinco regiones que observabamos en la entrada anterior, asi cada región contaba con una ciudad de realengo, la correspondiente a su capital que el rey se reservaba.

Coria la Extremadura leonesa, Plasencia la Extremadura castellana, Cáceres la transierra leonesa, Trujillo la transierra Castellana y por último Badajoz, para el reino de Badajoz o actual región de La Raya.

El alfoz pacense, que abarcaba buena parte de nuestra región fue constantemente disminuido y mutilado desde su nacimiento para ampliar los dominios de las otras jurisdicciones existentes en los siguientes siglos, asi mientras olivenza permanecía en manos portuguesas, Alburquerque encabezaba un importante señorío o las orden del temple ejercía su jurisdicción sobre las tierras de Jerez.

La existencia de la Raya como región no se ve sólo respaldada en el uso del título de Rey de Badajoz por los reyes leoneses, ni en la otorgada categoría de municipio de realengo para su capital, la división eclesiática apoya como no podía ser de otra manera la existencia de Badajoz como un territorio distinto al de las dos extremaduras, así mientras las regiones extremeñas, tienen cada una de ellas un obispado diferente, que aún hoy se mantienen, Coria la extremadura leonesa, Plasencia la Castellana, La Raya mantiene la sede del obispado de Badajoz creado bajo el dominio de la ciudad por los arabes. Las tres regiones constituyen aún entonces un claro espacio geográfico, político y religioso diferenciado, dos extremaduras distintas con dos capitales, dos obispados y con dos transierras (transtajo), estas transierras o expansión más allá del Tajo de cada una de las dos Extremaduras también cuentan con dos capitales respectivas. Badajoz al sur mantiene su nombre diferenciado, su categoría de capital de su propia región en la figura del Realengo y su obispado propio. No podemos dudar de que nos encontramos ante sino cinco, si claramente tres regiones diferentes. La historia de La raya de badajoz y su pérdida de identidad aún no había comenzado pero estaba a punto.

Esta se produce lenta pero inexorablemente con el transcurrir de los siglos, del mismo modo que los reyes castellanoleoneses por economía del lenguaje se llamaban a sí mismos reyes de castilla, lo que no implicaba que dejasen de existir León, Asturias o Galicia como reinos, la denominación de Extremadura fue dejando de distinguir entre leonesa y castellana y extendiendose a su vez a sus respectivas transierras, territorios dependientes de los primeros y, lo que es peor, a la vecina e independiente regíón de Badajoz.

Así en 1.655 el partido de Badajoz abarca, si ignoramos la pérdida de Olivenza, a casi toda la región menos al desgajado de Jerez, perdida en su momento a manos de las ordenes militares, Badajoz había intentado formar parte de las cortes castellanas representando los intereses de su región, las ciudades Extremeñas como Plasencia también lo habían intentado para con las suyas, pero el poco interés de la corona por aumentar el número de ciudades en cortes obligó a tomar una decisión funesta para el futuro regional de La Raya.

Así las ciudades gallegas habían comprado un voto en cortes castellanas de forma colegiada, esta solución tenía el buen visto de la corona pues se aumentaba la recaudación que aportaban los representantes por sentarse en cortes pero sin ver aumentado el número de ciudades en demasía, lo que no era bien visto por las ya presentes pues podía servir como acicate para emular lo mismo por parte de otras, además de la pérdida de poder de cada voto que suponía cada ampliación. Las ciudades Extremeñas, olvidado por desuso sus dos realidades geográficas y políticas diferenciadas, decidieron comprar un voto en cortes en las cortes castellanas, Badajoz, a la vista de la imposibilidad de conseguir comprar un voto de forma individual para su propia región, y de los claros perjuicios que supondría no estar presente en cortes mientras las localidades de la región vecina si conseguían el ansiado asiento, no tuvo más remedio que de lo malo elegir lo menos malo y formar parte de la coalición de ciudades que representando a "Extremadura" se sentarían en cortes, el comienzo del fín de su identidad regional diferenciada acababa de comenzar.


domingo, 8 de mayo de 2011

La Raya, historia de una identidad perdida y absorbida por la foranea extremeña

Los regionalistas Rayanos pretendemos que la ciudadanía de esta región tome conciencia de su identidad regional. Leamos lo que dice la constitución española respecto al derecho a la autonomía:

En el ejercicio del derecho a la autonomía reconocido en el artículo 2 de la Constitución, las provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes, los territorios insulares y las provincias con entidad regional histórica podrán acceder a su autogobierno y constituirse en Comunidades Autónomas con arreglo a lo previsto en este Título y en los respectivos Estatutos.

¿Puede cumplir nuestra región Rayana este artículo? Por supuesto, para ello nuestra región debería dejar de pertenecer a la CCAA de Extremadura y dividir la provincia de Badajoz actual, la parte resultante a los límites rayanos sería nuestra región/provincia con entidad regional histórica.

El problema es que los Rayanos con el paso de los años hemos perdido nuestra identidad regional, esta conciencia de pertenecer a un espacio geográfico, económico y social distinto al de Extremadura nunca se ha perdido en el inconsciente colectivo pero si se encuentra actualmente adormecido por las políticas junteras.

El pasado de nuestra región hunde sus raices en el reino Taifa de Badajoz y su posterior conquista por parte de los reinos cristianos, al igual que otras regiones Españolas como Valencia, Murcia, Toledo ahora Castilla La Mancha o Granada. En este caso su conquista se produce por parte del rey de Leon y este hecho será decisivo para su posterior confusión, pérdida y asimilación equivocada con la vecina región de Extremadura.

Para empezar a definir nuestra identidad regional tenemos que comenzar por definir que era Extremadura, y en que se convirtió por error, asi Extremadura era el termino utilizado para las tierras de frontera entre los reinos cristianos y musulmanes en la península, a medida que las fronteras se desplazaban hacia el sur las diversas extremadura iban desplazandose igualmente. Para cuando los reyes portugueses, leoneses y castellanos fijan sus ojos en nuestra región las diferentes extremaduras se fijan en la Sierra de la Estrella la portuguesa, en las sierras de bejar, Francia y Gata la leonesa con capital en salamanca, posteriormente ciudad rodrigo, y por último en la sierra de bejar y en las fronteras cambiantes con el reino de Toledo la castellana con capital en Ávila. Más allá de ellas se encuentran los musulmanes del reino de Badajoz que se extiende al sur. Cuando los reyes de León avanzan por los valles y llanos de la actual provincia de Cáceres llaman a estas nuevas tierras transierra, existiendo dos, una leonesa y otra castellana por lo que nos encontramos dos extremaduras para sus respectivas montañas, y dos transierras para sus respectivas tierras bajas pasados los montes, Badajoz sigue más allá de esas tierras.

Para cuando Alfonso IX conquista las ciudades rayanas de Badajoz, Talavera la Real u Olivenza en 1.230 se ha cumplido casi un siglo desde la conquista leonesa de Coria en 1.143, nueva capital de la extremadura leonesa o medio siglo desde la fundación castellana de Plasencia en 1.186, nueva capital de la extremadura castellana.

Las ciudades de nuestra región están muy lejos del sistema central para ser denominadas transierra o extremadura leonesa. ¿Cómo llamarlas entonces? Pues con su nombre, el que sus habitantes ya tenían durante siglos, reino de Badajoz, ostentando los reyes leoneses el título y autodenominandose entre sus numerosos títulos reyes de Badajoz, viendo la región disminuida sus límites tras la firma del tratado de Alcañices y la cesión de Olivenza a Portugal.

Ejemplo de la existencia de nuestra región y de la identificación de sus habitantes la tenemos en Alfonso X, quien en la confirmación de la carta puebla de Plasencia entre otros títulos se da el de Rey de Badajoz. Incluso en su testamento dejaba como rey de Sevilla y Badajoz al infante Don Juan. Es evidente que el rey hace una clara diferenciación, Badajoz no es Transierra ni Extremadura conceptos existentes y que coexisten en el tiempo junto al de Badajoz, La Raya con el nombre de Reino de Badajoz sigue manteniendo su nombre e identidad regional y geográfica propia como lo hicieron Valencia, Toledo, Murcia o Granada. ¿Cuando va a perderse?

Pues por desgracia con la unión de los reinos Leonés y castellano en una sola corona, si bien Alfonso IX de Leon y Fernando III van a utilizar con asiduidad el título de rey de Badajoz dando nombre a nuestra región, esta denominación que cuando era ocupada por los reyes leoneses ocupaba un lugar sobresaliente entre sus títulos, se diluye entre los muchos que ostenta la nueva corona castellanoleonesa. Los reyes castellanos futuros no van a mostrar interés en diferenciar con un título para referirse a unas tierras heredadas, más al contrario mostrarán interés porque todas las regiones hasta entonces diferenciadas se aglutinen bajo el mismo nombre, Extremadura, que era el correspondiente a las tierras de Plasencia, capital de la Extremadura Castellana y ciudad más importante de castilla en este rincón penínsular. La Extremadura leonesa por asimilación y las diversas transierras geográficas serían absorbidas por el exclusivo término de Extremadura.

La Raya y su denominación, Reino de Badajoz, que con tanto orgullo habían ostentado sus habitantes y los reyes leoneses vería su nombre abandonado, su territorio disminuido y su legitimo lugar entre las regiones de España perdido hasta el día de hoy.